Agustín de Zárate

Bien podríamos describir el libro de Agustín de Zárate Historia del descubrimiento y conquista de las provinçias del Peru y de los successos que en ella han avido como un éxito de librería. Ha sido publicado, con algunas variaciones en el título y en el contenido, desde 1555 hasta el 2000. He podido identificar ¡52 ediciones en 445 años! En ese tiempo ha sido traducido a seis lenguas europeas… ¡todo un bestseller!.

Abancay / Auancay

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115 “Y yendo assí conquistando, le alcançó en la prouincia de Xauxa Gómez de Tordoya, natural de Villanueua de Barcarrota, con otros dozientos hombres de pie y de cauallo que tras el embió; y con todos quinientos hombres Alonso de Aluarado caminó hasta la puente de Lumichaca, donde los cercaron los indios por todas partes, y vuo con ellos batalla, en que los venció y mató muchos dellos. Y de ay adelante siempre fueron peleando con él, hasta la puente de Abancay, donde fue certificado de la prisión de Hernando Piçarro y Gonçalo Piçarro y de todo lo demás que en el Cuzco auía passado, y propuso de no passar adelante hasta tener mandado de lo que auía de hazer.”
126 “Y de aquella manera mataron a algunos rendidos, sin que fuessen parte para lo estoruar Hernando Piçarro y los capitanes, aunque lo procurauan con harta diligencia. Porque como los de Alonso de Aluarado estauan afrentados de la rota que auían recebido en la puente de Abancay procurauan de se vengar como podían, tanto que lleuando vno rendido a las ancas de su cauallo al capitán Ruy Díaz, llegó otro y de vn golpe de lança le mató.”
364 “Tenía [La Gasca]consigo al Arçobispo de Los Reyes y a Obispos del Cuzco y Quito y al prouincial de Santo Domingo, fray Thomas de Sant Martín, y al prouincial de la Orden de la Merced y a otros muchos religiosos, clérigos y frayles. En la vltima reseña que mandó hazer halló que tenía setecientos arcabuzeros y quinientos piqueros y quatrocientos de cauallo, caso que desde entonces hasta que llegó a Xaquixaguana se recogieron hasta llegar a número de mil y nouecientos hombres, y assí salió el campo de Xauxa y veynte y nueue de deziembre del año de quarenta y siete, caminando en buena orden la vía del Cuzco para tentar por donde auría menos peligro de passar el río de Auancay.”
466 “Y assí estuuo el campo hasta que llegaron Valdiuia y Centeno (como esta dicho), en cuya venida se hizieron grandes fiestas y juegos de cañas y corrieron sortija, y de ay adelante Valdiuia començó a entender en los negocios de la guerra juntamente con el Mariscal Alonso de Aluarado y el General Hinojosa, y quando se reconoció la primauera y començaron a cessar las aguas partió el campo de Adaguaylas y fue a sentar en la puente de Auancay, que está veynte leguas del Cuzco, donde estuuo aguardando hasta que en el río de Apurima, que es doze leguas del Cuzco, se hiziessen puentes para poder passar.”
379 “Y el Presidente nombró en su lugar otro capitán que fuesse a esta conquista del río de la Plata. Este río nace de las cordilleras neuadas que están en el Perúentre la ciudad de los Reyes y el Cuzco, donde salen quatro ríos, nombrados de las primeras prouincias por donde passan; vno se llama Aporima, otro Vilcas y otro Auancay y otro Xauxa, que sale de vna laguna de la prouincia que se llama Bombón, que es la más llana y más alta tierra del Perú, a cuya causa siempre en ella graniza y nieua.”

aciça / açua

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46 “Beuen vn breuaje en lugar de vino que hazen echando maízcon agua en vnas tinajas que guardan debaxo de tierra, y allí hierue; y demás del maíz crudo le echan en cada tinaja cierta cantidad de maíz mascado, para la qual ay hombres y mugeres que se alquilan y siruen como leuadura. Tiénese por mejor y más rezio lo que se haze con agua embalsada que con la que corre. Este breuaje se llama comúnmente chichaen lenguaje de las Yslas, porque en lengua del Perúse llama aciça(sic, azua) es blanco o tinto, como la color del maíz[que] le echan, y emborracha más fácilmente que vino de Castilla, aunque los indios si lo pudiessen auer, según son aficionados a ello, dexarían lo de su tierra.”
55 “En todas las prouincias del Perú auía señores principales que llamauan en su lengua curacas, que es lo mesmo que en las Islas solían llamar caciques, porque los españoles que fueron a conquistar el Perú, como en todas las palabras y cosas generales y más comunes yuan amostrados de los nombres en que las llamauan de las yslas de Santo Domingo y Sant Iuan y Cuba, y Tierra Firme, donde auían biuido, y ellos no sabían los nombres en la lengua del Perú, nombráuanlas con los vocablos que de las tales cosas trayan aprendidos; y esto se ha conseruado de tal manera que los mismos indios del Perú, quando hablan con los christianos, nombran estas cosas generales por los vocablos que han oydo dellos, como al cacique, que ellos llaman curaca, nunca le nombran sino cacique,[...] y al breuaje llaman chicha, y en su lengua, açua; y assí de otras muchas cosas.”

Adesuyo

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48 “...la ciudad se divide en quatro estancias, en cada vna de las quales tenía mandado el Rey (que en lengua de los indios se llama Ynga) que biuiessen y se aposentassen los indios de azia la parte que les correspondía a aquel quartel, desta manera que el que tira azia el Mediodía se llama Collasuyo, por vna prouincia que está azia aquella parte llamada Collao; y el que está a la parte del Norte, contrario déste, se llama Chinchasuyo por causa de vna prouincia muy nombrada que cae en aquel derecho llamada Chincha, que agora es de Su Magestad, harto pobre y despoblada según lo que solía; y assí desta manera se nombran los otros dos quarteles de Oriente y Poniente, Adesuyo y Condesuyo, y ningún indio podía biuir en el aposento diferente del que estaua señalado a su tierra sin gran pena.”

agüeyes

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34 “La tierra es muy seca, aunque llueue a menudo, es de pocas aguas dulces que corren, y todos beuen de pozos o de aguas rebalsadas que llaman agüeyes
38 “Estos llanos son muy secos y de muy grandes arenales porque no llueue jamás en ellos ni se halla fuente ni pozo ni otro ningún manantial, sino quatro o cinco agüeyes, que por estar junto a la mar, el agua es muy salobre.”

alcatraces / alcatraz

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45 “Ay otras aues que llaman alcatraces, que son de hechura de gallinas, aunque muy mayores, porque les puede caber en el papo tres celemines de trigo, y son tan generales en toda la costa de la mar del Sur que por espacio de más de dos mill leguas nunca faltan; mantiénense de marisco, y quando sienten hombre muerto entran a buscarle la tierra adentro treynta y quarenta leguas. Es la carne dellas tan hedionda y mala que algunos con necessidad la han comido mueren como con ponçoña.”
142 “Y assí, encomendándose a Dios, se boluieron, dexando el camino por donde auían venido, porque en aquél auía a la continua muy malos passos y falta de comida; y assí a la ventura buscaron otro que no estaua mejor proueydo que el de la venida, y se pudieron sustentar con matar y comer los cauallos que les quedauan y algunos lebreles y otros géneros de perros que lleuauan , y también se ayudaron de vnos bexucos, que son como sarmientos de parras y tienen sabor de ajos. Y llegó a valer vn gato saluaje o vna gallina cincuenta pesos y vn alcatraz de aquellas gallinazas de la mar, que arriba hemos contado, diez pesos.”

amotes

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48 “Las viandas que en aquella tierra comen los indios son maízcozido y tostado, en lugar de pan, y carne de venados, cecinados a manera de moxama, y pescado seco y vnas raíces de diuersos géneros, que ellos llaman yuca y axís y amotes(sic, por camotes) y papas y otras, de otras maneras, y altramuces y otras legumbres.”

Andaguayla

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364 “Y en este tiempo le vinieron nueuas del desbarato de Diego Centeno, lo qual sintió mucho, aunque en lo público mostraua no tenerlo en nada con grande ánimo, y todos los de su campo esperauan lo contrario de lo que sucedió, tanto que muchas vezes auían sido de parecer que el Presidente no juntasse exército porque solo el de Diego Centeno bastaua a desbaratar a Gonçalo Piçarro, y luego proueyó que los capitanes Lope Martín y Mercadillo fuessen con cincuenta hombres a la villa de Guamanga, que esta treynta leguas más adelante, para tomar los caminos y saber lo que hazía el enemigo y recoger la gente que se viniesen huyendo del Cuzco, y auínoles tambien que teniendo noticia Lope Martín que Pedro de Bustincia estaua en Andaguaylas, haziendo lo que arriba tenemos dicho, se adelantó con quinze arcabuzeros y dio vna noche sobre él y le prendió, y ahorcó algunos de los que con él venían...”
365 “También llegó en aquella coyuntura el capitán Diego Centeno con más de treynta de cauallo que con él escaparon de la rota de Guarina, y assí continuaron su camino padeciendo gran necesidad de comida hasta llegar a Andaguaylas, donde el Su Magestad se detuuo mucha parte del inuierno, que fue de muchas y muy rezias aguas que de día ni de noche cessaua de llouer, tanto que los toldos se podrían por no auer lugar de enxugarse, y por estar el maízque comían tierno.”
366 “Y assí estuuo el campo hasta que llegaron Valdiuia y Centeno (como esta dicho), en cuya venida se hizieron grandes fiestas y juegos de cañas y corrieron sortija, y de ay adelante Valdiuia començó a entender en los negocios de la guerra juntamente con el Mariscal Alonso de Aluarado y el General Hinojosa, y quando se reconoció la primauera y començaron a cessar las aguas partió el campo de Adaguaylas y fue a sentar en la puente de Auancay, que está veynte leguas del Cuzco...”

Andes

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48 “Más adelante, por espacio de sesenta leguas, ay otra población de christianos que se llama Guánuco, hecha por mandato del licencido Vaca de Castro, que la llamó León por se él natural de la ciudad de León, en España; es tierra de mucha comida, y créese que en ella ay abundancia de minas, especialmente azia la parte que tiene ocupada el Ingá que está alçado y de guerra en la prouincia de los Andes, como adelante se declarará...”
111 “De todas estas cosas ninguna sabía el Gouernador por entonces, ni lo supo de ay a muchos días, como adelante se dirá. Don Diego de Almagro hizo Ynga y dio la borla del Imperio a Pauloporque su hermano Mango Ynga, visto lo que auía hecho, se fue huyendo con mucha gente de guerra a vnas muy ásperas montañas que llaman los Andes.”
180 “Y Diego Méndez se soltó de la cárcel con otros dos de los presos y se fueron con el Ynga [a] aquellas montañas que llaman los Andes, que por la aspereza de la entrada son inexpugnables.”

Antiochía

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278 “Y para que de mejor voluntad la gente viniesse, le embió comissión para que de las caxas de Su Magestad de Carthago y Encelma y Cali y Antiochía y otras partes pudiesse tomar hasta treynta mil pesos de oro y hazer con ellos socorro a los soldados, y demás destos recados hizo que el Gouernador Benalcáçar, como superior suyo y que le auía embiado a la conquista, le escriuiesse, mandándole luego venir.”

Aporima

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279 “Y el Presidente nombró en su lugar otro capitán que fuesse a esta conquista del río de la Plata. Este río nace de las cordilleras neuadas que están en el Perúentre la ciudad de los Reyes y el Cuzco, donde salen quatro ríos, nombrados de las primeras prouincias por donde passan; vno se llama Aporima, otro Vilcas y otro Auancayy otro Xauxa, que sale de vna laguna de la prouincia que se llama Bombón, que es la más llana y más alta tierra del Perú a cuya causa siempre en ella graniza y nieua.”

arcabucos

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89 “temiendo que desde Nicaragua podría después yr socorro a don Francisco Piçarro, fue vna noche a la costa de Nicaragua y tomó por fuerça dos o tres grandes nauíos que allí se estauan adereçando para yr cargados de gente y cauallos al Perú en socorro del Gouernador, y en ellos y en los que traya de Guatimala embarcó quinientos hombres de pie y de cauallo y nauegó hasta tomar tierra en la prouincia de Puerto Viejo, y de allí caminó la vía de Quito en el paraje de la línea equinocial, por las faldas de vnos llanos y espessos montes que llaman arcabucos, y en el camino passó su gente gran trabajo de hambre y muy mayor sed, porque fue tanta la falta del agua que si no toparan con vnos cañauerales de tal propiedad que, en cortando por cada nudo, se halla lo hueco lleno de agua dulce y muy bueno.”
276 “...y viendo los vezinos del Nombre de Dios que estauan con Verdugo cómo venía por General de sus contrarios el doctor Ribera, su Gouernador, se fueron retrayendo todos a vn arcabuco que estua junto a ellos, y los soldados de Verdugo por detener a los vezinos, se desbarataron, por manera que a Verdugo le fue forçado retraerse a sus fragatas.”
333 “Antonio de Robles començó a recoger toda la gente y dineros que pudo, y saliendo con ella hasta Xaquixaguana, que son quatro leguas del Cuzco, tuuo allí nueuas cómo después de auer estado Diego Centeno por más de vn año escondido en vna cueua (como arriba está dicho) tuuo allí noticia de la venida del Presidente y de las cosas más señaladas que en la tierra passauan, por lo qual salió luego y començó a recoger alguna gente de los que con él auían andado que estauan escondidos en arcabucos por huyr de la fueria de Gonçalo Piçarro y de su maestre de campo.”
385 “Segura caminó a pie por donde las guías le lleuauan, aunque con muy gran trabajo por causa de los muchos ríos, algunos de los quales por ser tan crecidos vuo de passar a nado, y por la dificultad de los arcabucos y anegadiços que ay porque no es camino cursado ni por donde passa nadie en muchos tiempos.”

Arequipa

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42 “Ciento y treynta leguas desta ciudad, la costa arriba, está otra villa, que se intitula la Villa Hermoza de Arequipa, que será pueblo de hasta trecientas casas, muy sano y abundante de todo género de comida. Está a doze leguas de la mar, de cuya causa se espera que se poblará mucho porque suben a él los nauíos con ropa y vino y otros mantenimientos, de donde se prouee la ciudad del Cuzco y la prouincia de los Charcas, adonde acude la mayor parte de la gente de la tierra por causa de la contratación de las minas de Potosí y Porco...”
158 “Y para atraerle más se ofreció de ser su soldado y el primero que le obedeciesse, y assí Pedro Aluarez lo aceptó y alçó vandera por Su Magestad, y desde allí conuocaron la gente de la ciudad de Arequipa, y todos juntos acudieron al Cuzco, donde ya mucha gente estaua por don Diego.”
159 “Y para ayuda desta guerra todos los vezinos que allí se hallaron, del Cuzco, Charcas y Arequipa, ofrecían sus personas y haziendas, y en breue tiempo se juntaron más de trecientos y cincuenta hombres, los ciento y cincuenta de cauallo y cien arcabuzeros y cien piqueros.”
161 “En Xauxa murió Iuan de Herrada; y don Diego embió cierta parte del exército por los llanos para que recogiesse la gente que auía en Arequipa, adonde fueron sus capitanes y robaron todo quanto en la ciudad pudieron auer y aun cauaron todo el monesterio de Santo Domingo porque les dixeron que muchos vezinos tenían enterradas allí sus haziendas.”
200 “Qvando se començó esta alteración de la tierra auían subido al puerto de Arequipa dos nauíos cargados de mercaderías, los quales Gonçalo Piçarro hizo detener y aun los compró con intento de embiar desde el Cuzco par meter en ellos todo la artillería, assí por escusar la gran dificultad que auía de traerlo por tiera tan largo camino como para tomar el puerto de la ciudad de los Reyes y desposseer de los nauíos que en ella auía al Visorey...”
200 “Y aconteció que sabido el intento de Gonçalo Piçarro por los capitanes Alonso de Cáceres y Hierónymo de la Serna, vezinos de Arequipa, vna noche entraron en los nauíos que esperauan la venida de la artillería y, pagándoselo muy bien al maestre y algunos marineros que dentro se hallaron, se alçaron con ellos y, dexando sus casas y indios y haziendas, se vinieron con los nauíos a la ciudad de los Reyes.”
227 “Y luego Gonçalo Piçarro embió al Cuzco por su teniente a Alonso de Toro, y a Pedro de Fuentes a Arequipa y a Francisco de Almendras a la villa de Plata y a las otras ciudades a otras personas.”
233 “Y luego tornaron a adereçar la partida de Hernando Bachicao, y allegó entonces al puerto vn bergatín de Arequipa...”
240 “En esta sazón vino vn bergatín de Arequipa con más de cien mil castellanos para Gonçalo Piçarro y También llegó otro nauío de Tierra Firme de Gonçalo Martel de la Puente, el qual embiaua su muger para que se fuesse a su casa.”
246 “[Diego Centeno]Junto su exército, començó a proueerse de armas y otras cosas necessarias con gran diligencia, poniendo guardas en los caminos porque no se supiesse lo acaecido hasta estar bien apercebidos, y embió vn capitán suyo a las minas de Porco y Arequipa para recoger la gente que allí estaua y prender si pudiesse a Pedro de Puentes (sic, por Fuentes), que allí era teniente de Gonçalo Piçarro...”
250 “No se pudo tener tan secreto en el real de Diego Centeno ni tantas guardas en el camino, especialmente después de la venida de Lope de Mendoça de Arequipa, que por indios y españoles no se tuuiesse muy cierta relación del alçamiento de los Charcas y cantidad de gente que el capitán Diego de Centeno tenía hecha y la suma de arcabuces y cauallos y todo lo demás que en la razón se quisiessen informar.”
261 “Y intitulado su campo el felicíssimo exército de la libertad contra el tirano Diego Centeno y despachando mensajeros para el Cuzco por la sierra, él se fue por los llanos la vía de Arequipa y allí sacó mucho dinero y recibió cartas así del cabildo del Cuzco como del capitán Alonso de Toro, por las quales le pedían con gran instancia que fuesse personalmente allá porque no era razón que, siendo la ciudad del Cuzco cabeça del Reyno, saliesse el exército de otra parte, sino de allí...”
284 “El Visorey andaua entre su gente de cauallo en vn cauallo rucio crecido, disfraçado con vna camiseta de indios sobre las armas, y, viendo el negocio tan perdido, quiso huyr. Y encontró con él vn Hernando de Torres, vezino de Arequipa, y con vna hacha de armas le dio vn golpe en la cabeça que le atordió y dio con él en tierra, y él y su cauallo andauan tan cansados del trabajo de la noche passada, en que no auían parado ni dormido ni comido, que no vuo mucha dificultad en caer...”
290 “Y viendo Diego Centeno que ya no era parte para resistir a Caruajal, quexándose siempre de sus capitanes y amigos por no le auer dexado dar la batalla quando él quería y viendo que ya toda la tierra estaua por Gonçalo Piçarro, endereçó la vía de la mar a la costa de Arequipa, embiando adelante al capitán Ribadeneyra para que si hallasse algún nauío por la costa, le tomasse por dinero o por engaño y le traxesse a Arequipa para embarcarse en el en llegando.”
290 “Y viendo Diego Centeno que ya no era parte para resistir a Caruajal, quexándose siempre de sus capitanes y amigos por no le auer dexado dar la batalla quando él quería y viendo que ya toda la tierra estaua por Gonçalo Piçarro, endereçó la vía de la mar a la costa de Arequipa, embiando adelante al capitán Ribadeneyra para que si hallasse algún nauío por la costa, le tomasse por dinero o por engaño y le traxesse a Arequipa para embarcarse en el en llegando.”
290 “El qual por gran ventura halló vn nauío que yua a Chili y, entrando de noche en vna balsa, fácilmente le tomó, y yua bien proueydo de matalotaje. Diego Centeno llegó en este tiempo a Arequipa, y poco menos de dos días después llegó tras él Caruajal, y Diego Centeno estaua esperando el nauío y, viendo que no venía nueua dél y que el enemigo se le acercaua y él no se hallaua con más de ochenta hombres, determinó derramar aquellos, y él con solos dos amigos se fue a los montes y se escondió en vna cueua, donde estuuo sin que pudiesse ser hallado hasta la venida del licenciado De la Gasca...”
290 “Caruajal llegó a la costa de Arequipa y, como supo que Centeno era escondido y su gente derramada por diuersas partes, embió vn capitán con veynte arcabuzeros en seguimiento de Lope de Mendoça, que supo que yua cerca de allí con siete u ocho soldados, con los quales se dio tanta priessa a andar que en más de ochenta leguas que le siguieron no le pudieron dar alcance, y assí se tornaron los que yuan tras él, y él siguió el camino de la entrada del río de la Plata...”
291 “Y otro día, entrando Caruajal en Arequipa, pareció por la costa el nauío que traya Ribadeneyra, y, auiendo sabido Caruajal de algunos soldados que se quedaron a Centeno el fin para que se auía tomado y quien venía en él, supo también la seña que estaua concertada para recebir a Diego Centeno y, haziendo poner en vna caleta escondidos veynte arcabuzeros, hizo hazer la mesma seña del concierto, pensando apoderarse del nauío.”
294 “Yendo Caruajal por sus jornadas desde Arequipa a la villa de Plata (como hemos contado) con determinación de residir allí, porque ya auía sabido el sucesso de la muerte del Visorey, que Gonçalo Piçarro se lo auía escrito, y cómo no tenía ya contradición en todo el Reyno.”
328 “[Gonzalo Pizarro] Despachó a Martín Siluera para que fuesse a la villa de Plata a traer la gente y dineros que allí auía; embió a Antonio de Robles al Cuzco para traer la gente que allí tenía Alonso de Hinojosa, su teniente; escriuió a Lucas Martín, teniente de Arequipa, que luego viniesse con la gente de aquella villa; embió a mandar a Pedro de Puelles, teniente de Quito, que acudiesse con la gente de aquella prouincia...”
335 “En esta sazón, Lucas Martín, a quien Gonçalo Piçarro embió a Arequipa por la gente que allí auía, salió para le lleuar ciento y treynta hombres a la ciudad de Los Reyes, y quatro leguas de Arequipa su misma gente le prendió...”
335 “En esta sazón, Lucas Martín, a quien Gonçalo Piçarro embió a Arequipa por la gente que allí auía, salió para le lleuar ciento y treynta hombres a la ciudad de Los Reyes, y quatro leguas de Arequipa su misma gente le prendió...”
345 “Y assí se dio gran prisa a caminar por los llanos la vía de Arequipa, huyéndosele en el camino muchos soldados y arcabuzeros, caso que en tres o quatro días ahorcó hasta diez o doze personas señaladas de quien tuuo sospecha que se quería yr, sin dexarlos confesar.”
346 “...proueyó que Iuan de Yllanes subiesse en vna fragata la costa arriba hasta echar en tierra en lugar seguro vn frayle y vn soldado que lleuassen al capitán Diego Centeno los despachos del Presidente y le hiziessen relación de todo lo que en la tierra passaua, y lo mismo en la ciudad de Arequipa...”
346 “...y embió por tierra mensajeros, personas práticas, que fuessen a Arequipa con ciertas cartas particulares para diuersas personas y passando más adelante lleuassen otras al capitán Alonso de Mendoça y Iuan de Siluera...”
349 “Y llegado al Cuzco[Juan de acosta], quitó las varas de la justicia que estauan puestas por Diego Centeno y dexó allí por alcalde a Iuan Vásquez de Tapia con el recado que le pareció necessario y continuó su camino la vía de Arequipa para se juntar con Gonçalo Piçarro...”
349 “ Y viendo Iuan de Acosta quánto se le disminuía cada día su gente, tuuo por el mejor remedio alargar las jornadas y yr tan de prisa que se entendía bien que lo hazía más por assegurar su vida que no porque cumpliesse a la negociación. Y assí llegó a Arequipa con solos cien hombres de trecientos que auía sacado de Los Reyes y halló allí a Gonçalo Piçarro con trecientos y cincuenta, con auer tenido pocos días antes en la ciudad de Los Reyes –sin otros muchos que tenía derramados por el Reyno con diuersos capitanes- mil y quinientos hombres.”
357 “Ya se dixo arriba como llegando Gonçalo Piçarro a la villa de Arequipa la halló despoblada porque toda la gente della se fue a juntar con el capitán Diego Centeno después de la vltima entrada que hizo en el Cuzco, y allí procuró Gonçalo Piçarro de saber nueuas de todo lo que passaua...”
357 “Ya se dixo arriba como llegando Gonçalo Piçarro a la villa de Arequipa la halló despoblada porque toda la gente della se fue a juntar con el capitán Diego Centeno después de la vltima entrada que hizo en el Cuzco, y allí procuró Gonçalo Piçarro de saber nueuas de todo lo que passaua y supo cómo Diego Centeno estaua en el Collao cerca de la laguna de Titicaca y se auía confederado y juntado con Alonso de Mendoça, por manera que con toda la gente del Cuzco y de los Charcas y Arequipa le estauan guardando el passo con cerca de mil hombres...”
361 “Y Gonçalo Piçarro repartió la tierra entre sus soldados, prometiéndoles que todo auía de ser para ellos, y mandó recoger y curar los heridos y enterrar algunos de los muertos y proueyó que Dionisio de Bobadilla fuesse con alguna gente a la villa de Plata y a las minas a recoger todo el oro y plata que hallasse; y Diego de Caruajal, a quien llamauan el Galán, fue a Arequipa a lo mismo...”
378 “Antes que el Presidente saliesse en la ciudad del Cuzco, por gratificar lo mucho que Pedro de Valdiuia le auía seruido en esta guerra, [le] confirmó y dio de nueuo la gouernación de la prouincia de Chili, que hasta entonces se la auía administrado, y para juntar gente y prouersse de armas y cauallos y otras cosas necessarias Pedro de Valdiuia se fue a la ciudad de Los Reyes por auer allí para ello mejor comodidad, y después que la vuo adereçado y juntado consigo la gente que pudo, lo embarcó todo, y las naos se hizieron a la vela, y él quedó para yrse por tierra hasta Arequipa.”

Atabaliba

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39 “Diuídense en tres géneros todos los indios destos llanos, porque a vnos llaman yungas y a otros tallanes, y a otros mochicas; en cada prouincia ay diferente lenguaje, caso que los caciques y principales y gente noble, demás de la lengua propia de su tierra, saben y hablan entre sí todos vna mesma lengua, que es la del Cuzco, por causa que el Rey del Perúllamado Guaynacaua, padre de Atabaliba, pareciéndole que era poco acatamiento de sus vassallos, especialmente de los caciques y gente principal que más ordinario con él trataua, auer de negociar por intérprete, mandó que todos los caciques de la tierra y sus hermanos y parientes embiassen sus hijos a seruirle en su Corte, so color que aprendiessen la lengua, aunque principalmente su intento era assegurar la tierra de todos los principales con tenerles sus hijos en rehenes.”
61 “Y en Quito tomó nueua mujer, hija del señor de la tierra, y della vuo vn hijo que se llamó Atabaliba, a quien él quiso mucho; y dexándole debaxo de tutores en Quito, tornó a visitar la tierra del Cuzco...”
61 “Después de auer estado en el Cuzco algunos años, determinó boluerse a Quito, assí porque le era más agradable aquella tierra como por el desseo de ver Atabaliba, su hijo, a quien él quería más que a los otros...”
61 “...y así boluió a Quito, por el camino que hemos dicho de los llanos, donde biuió y tuuo su assiento lo restante de la vida hasta que murió, y mandó que aquella prouincia de Quito, que él auía conquistado, quedasse para Atabaliba, pues auía sido de sus abuelos.”
61 “Muerto Guaynacaua, Atabaliba se apoderó de su exército y de las riquezas que consigo traya, aunque las principales como más pesadas las auía dexado en su recámara en el Cuzco, en poder de su hijo mayor, al qual Atabaliba embió embaxadores, haziéndole saber la muerte de su padre y dándole la obediencia, suplicándole que le dexasse aquella prouincia de Quito, pues su padre la auía ganado y era fuera de su estado y mayorazgo y, sobre todo, que auía sido de su madre y abuelo.”
62 “Muerto Guaynacaua, Atabaliba se apoderó de su exército y de las riquezas que consigo traya, aunque las principales como más pesadas las auía dexado en su recámara en el Cuzco, en poder de su hijo mayor, al qual Atabaliba embió embaxadores, haziéndole saber la muerte de su padre y dándole la obediencia, suplicándole que le dexasse aquella prouincia de Quito, pues su padre la auía ganado y era fuera de su estado y mayorazgo y, sobre todo, que auía sido de su madre y abuelo.”
62 Atabaliba vuo su consejo con dos capitanes de su padre, muy esforçados y cursados en la guerra, el vno llamado Quizquiz y el otro, Cilicuchima(sic), los quales le aconsejaron que no esperasse a que su hermano viniesse sobre él, sino que él fuesse primero, pues con el exército que tenía era parte para enseñorearse de todas las prouincias por do passasse y yr cada día acrecentándole, de manera que su hermano tuviesse por bien de confederarse con él.”
62 “...y también Guascar enbió vn Gouernador o capitán suyo con cierta gente a la ligera, y llegando a gran priessa a vna prouincia que se dize Tumibamba, que es más de cien leguas de Quito, y sabido cómo Atabaliba auía ya salido con su exértido, despachó vna posta al Cuzco, haziendo sauer lo que passaua a Guascar, para que le embiasse dos mil hombres de los capitanes y gente práctica en la guerra, porque con ellos juntaría treynta mil hombres de vna prouincia que se llama los Cañares(gente muy belicosa), que estaua por él.”
62 “Y sabido por Atabaliba, salió contra ellos, y pelearon tres días, muriendo mucha gente de ambas partes, hasta que, desbaratados los de Quito, Atabaliba fue preso sobre la puente del río de Tumibamba.”
62 “Y sabido por Atabaliba, salió contra ellos, y pelearon tres días, muriendo mucha gente de ambas partes, hasta que, desbaratados los de Quito, Atabaliba fue preso sobre la puente del río de Tumibamba.”
62 “Y estando haziendo la gente de Guáscar grandes fiestas y borracherías por la vitoria, Atabaliba, con vna barra de cobre que vna muger le dio, rompió vna gruessa pared del tambo de Tumibamba y se fue huyendo a Quito, que es veynte y cinco leguas de allí, y tornó a juntar su gente, y, haziéndoles entender que su padre le auía conuertido en culebra y héchole salir por vn pequeño agujero y le auía prometido la vitoria si tornassen a pelear, los animó tanto que boluió sobre sus enemigos y peleó con ellos y los venció y desbarató, auiendo muerto mucha gente de ambas partes en estas dos batallas, tanto que hasta oy duran los corrales y montones que allí están llenos de huessos de hombres.”
63 “Continuando y siguiendo Atabaliba la vitoria, determinó yr sobre su hermano, y llegando a la prouincia de los Cañares, mató sesenta mil hombres dellos, porque le auían sido contrarios, y metió a fuego y sangre y assoló la población de Tumibamba, situada en vn llano, ribera de tres grandes ríos, la qual era muy grande, y de allí fue conquistando la tierra...”
63 “Y, ydo a Túmbez, quiso conquistar por mar la ysla de Puná, que arriba está dicha, más el cacique salió con muchas balsas y se le defendió, y porque a Atabaliba pareció que aquella conquista requería más espacio y supo que su hermano Guáscar venía sobre él con su exército, continuó su camino azia el Cuzco, y, quedándose él en Caxamalca, embió delante sus dos capitanes con hasta tres o quatro mil hombres, que fuessen descubrir el campo a la ligera.”
63 “Y llegando cerca del exército de Guáscar, por no ser sentidos, se desviaron del camino por vn atajo, por el qual acaso se auía también apartado el mesmo Guáscar con sietecientos hombres de sus principales por salir del ruido del exército, y topándole, pelearon con él y le desbarataron la gente y le prendieron, y, teniéndole preso, venía ya todo el exército sobre ellos, y los cercaron por todas partes, donde no dexaran ninguno biuo, porque auía más de treynta para vno; si los capitanes de Atabaliba no dixeran a Guáscar, viendo venir su gente, que los mandasse boluer, si no, que luego le cortarían la cabeça.”
63 “Y Guáscar, con temor de la muerte y con que le dixeron que su hermano no quería dél otra cosa, sino que le dexasse en la tierra de Quito, reconociéndole por señor, mandó a su gente que no passasse de allí, sino que luego se boluiessen al Cuzco, y ellos lo hizieron. Y sabida tan buena ventura, como acaso sucedió por Atabaliba, embió a mandar a sus capitanes que le traxessen a su hermano preso allí a Caxamalca, donde les esperaua.”
63 “Y en esta coyuntura llegó el Gouernador don Francisco Piçarro con los españoles que lleuaua a la tierra del Perú, y tuuo lugar de hazer la conquista que en el Libro siguiente se dirá, porque el exército de Guáscar era desbaratado y huydo y el de Atabaliba estaua la mayor parte despedido por la nueua victoria.”
71 “Y por allí llegaron al Gouernador mensajeros del Cuzco, que Guáscar le embiaua, haziéndole saber la rebelión de su hermano Atabaliba, que en aquel tiempo no lo auían aún preso, como después le prendieron, como ya hemos dicho, y le embiaua a dezir lo socorriesse y le diesse fauor para se defender dél.”
71 “Y repartido el oro y plata que allí vuieron, dexando en la ciudad solo vezinos, el Gouernador se partió con toda la otra gente a la prouincia de Caxamalca porque supo que estaua allí Atabaliba.”
72 “Partido el Gouernador para Caxamalca, passó con todo su exército gran necessidad de sed en vn despoblado de veynte leguas en que no ay agua ni árboles, sino toda arena seca y muy calorosa, que es de donde agora está poblado la ciudad de Sant Miguel hasta la prouincia de Motupe, en la qual halló vnos frescos valles, y bien poblados, donde pudo bien reformar la gente con la abundancia de comida que allí auía, y subiendo por allí a la sierra, topó con vn mensajero de Atabaliba, que la traya vnos çapatos pintados y dos puñetes de oro, y le dixo que quando ante él llegasse, fuesse calçado con aquellos çapatos y puestos los puñetes para que en ellos le conociesse.”
72 “y subiendo por allí a la sierra, topó con vn mensajero de Atabaliba, que la traya vnos çapatos pintados y dos puñetes de oro, y le dixo que quando ante él llegasse, fuesse calçado con aquellos çapatos y puestos los puñetes para que en ellos le conociesse. El Gouernador lo recibió alegremente y respondió que assí lo haría y que dixesse a Atabaliba que él no venía a hazerle mal ni se le haría si él no le daua muy notoria ocasión para ello porque el Emperador y Rey de Castilla, por cuyo mandado el yua, no permitía que a nadie se hiziesse daño contra razón.”
72 “Y como el mensajero se partió, el Gouernador fue tras él, caminando con mucho auiso porque los indios no viniessen al camino a darle salto, y cuando llegó a Caxamalca, topó otro mensajero que le vino a dezir que no se aposentasse sin mandado de Atabaliba. Y a esto ninguna cosa respondió el Gouernador, mas de hazer su aposento, y después de hecho, embió al capitán Soto con hasta veynte de a cauallo al real de Atabaliba, que estaua vna legua de allí, a le hazer saber su venida, y cuando Soto llegó al real, en presencia de Atabaliba, arremetió el cauallo, y algunos indios con miedo se desuiaron de la carrera, por lo qual Atabaliba los hizo luego matar.”
72 “Y como el mensajero se partió, el Gouernador fue tras él, caminando con mucho auiso porque los indios no viniessen al camino a darle salto, y cuando llegó a Caxamalca, topó otro mensajero que le vino a dezir que no se aposentasse sin mandado de Atabaliba. Y a esto ninguna cosa respondió el Gouernador, mas de hazer su aposento, y después de hecho, embió al capitán Soto con hasta veynte de a cauallo al real de Atabaliba, que estaua vna legua de allí, a le hazer saber su venida, y cuando Soto llegó al real, en presencia de Atabaliba, arremetió el cauallo, y algunos indios con miedo se desuiaron de la carrera, por lo qual Atabaliba los hizo luego matar.”
72 “Y como el mensajero se partió, el Gouernador fue tras él, caminando con mucho auiso porque los indios no viniessen al camino a darle salto, y cuando llegó a Caxamalca, topó otro mensajero que le vino a dezir que no se aposentasse sin mandado de Atabaliba. Y a esto ninguna cosa respondió el Gouernador, mas de hazer su aposento, y después de hecho, embió al capitán Soto con hasta veynte de a cauallo al real de Atabaliba, que estaua vna legua de allí, a le hazer saber su venida, y cuando Soto llegó al real, en presencia de Atabaliba, arremetió el cauallo, y algunos indios con miedo se desuiaron de la carrera, por lo qual Atabaliba los hizo luego matar.”
72 “Y como el mensajero se partió, el Gouernador fue tras él, caminando con mucho auiso porque los indios no viniessen al camino a darle salto, y cuando llegó a Caxamalca, topó otro mensajero que le vino a dezir que no se aposentasse sin mandado de Atabaliba. Y a esto ninguna cosa respondió el Gouernador, mas de hazer su aposento, y después de hecho, embió al capitán Soto con hasta veynte de a cauallo al real de Atabaliba, que estaua vna legua de allí, a le hazer saber su venida, y cuando Soto llegó al real, en presencia de Atabaliba, arremetió el cauallo, y algunos indios con miedo se desuiaron de la carrera, por lo qual Atabaliba los hizo luego matar.”
72 “Y Atabaliba no le auía querido dar respuesta ninguna, hasta que llegó Hernando Piçarro, a quien el Gouernador auía embiado tras Hernando de Soto con otra cierta gente de cauallo, sino que hablaua con otro cacique, y aquel cacique con la legua, y la lengua con Soto. Y en llegando Hernando Piçarro, luego habló con él derechamente por medio de sólo el intérprete...”
72 “y Hernando Piçarro le dixo cómo el Gouernador, su hermano, venía a él de parte de Su Magestad y que para le dar a entender su real voluntad desseaua verse con él y ser su amigo. A lo qual respondió Atabaliba que él sería contento de su amistad conque boluiesse a los indios todo el oro y plata que en su tierra auía tomado y se fuesse luego della, y que para dar orden en esto, otro día se yría a ver con el Gouernador al tambo de Caxamalca.”
74 Atabaliba tardó gran parte del día en ordenar su gente, y señalando lugar por donde cada capitán auía de entrar, y mandó que por cierta parte secreta azia la parte por donde auían entrado los christianos se pusiesse vn capitán suyo llamado Rumiñagüi con cinco mil indios para que guardasse las espaldas a los españoles y matasse a todos los que boluiessen huyendo.”
74 “Y luego Atabaliba mouió su campo tan despacio que más de quatro horas tardó en andar vna pequeña legua.”
74 “El venía en vna litera sobre ombros de señores, y delante dél trecientos indios, vestidos de vna librea, quitando todas las piedras y embaraços del camino, hasta las pajas, y todos los otros caciques y señores venían tras él en andas y hamacas, teniendo en tan poco los christianos que los pensauan tomar a manos, porque vn Gouernador indio auía embiado a dezir a Atabaliba cómo eran los españoles muy pocos y tan torpes para poco que no sabían andar a pie sin cansarse, y por esso andauan en vnas ouejas grandes que ellos llamauan cauallos...”
75 “Y después que Atabaliba todo esto entendió, dixo que aquellas tierras y todo lo que en ellas auía las auía ganado su padre y sus abuelos, los quales las auían dexado a su hermano Guáscar Ynga, y que, por auerle vencido y tenerle preso a la sazón, eran suyas y las posseya y que no sabía él cómo Sant Pedro las podía dar a nadie y que si las auía dado, que él no consentía en ello ni se lo daua nada; y a lo que dezía de Iesuchristo, que auía criado el cielo y los hombres y todo, que él no sabía nada de aquello ni que nadie criasse nada sino el sol, a quien ellos tenían por dios, y a la tierra por madre, y a sus guacas, y que Pachacama lo auía criado todo lo que allí auía...”
75 “. El Obispo le dixo que aquel libro estaua escripto, que era escriptura de Dios. Y Atabaliba le pidió el breuiario o Biblia que tenía en la mano. Y como se lo dio, lo abrió, boluiendo las hojas a vn cabo y a otro, y dixo que aquel libro no le dezía a él nada ni le hablaua palabra y le arrojó en el campo. Y el Obispo boluió adonde los españoles estauan, diziendo: “¡A ellos, a ellos!”.”
76 “Y luego mandó desparar el artillería, y los de cauallo acometieron por tres partes en los indios y el Gouernador acometió con la infantería azia la parte donde venía Atabaliba, y llegando a las andas, començaron a matar los que las lleuauan, y apenas era muerto vno, quando en lugar dél se ponían otros muchos a porfía.”
76 “Y viendo el Gouernador que si se dilataua mucho la defensa los desbaratarían, porque, aunque ellos matassen muchos indios, importaua más vn christiano, arremetió con gran furia a la litera, y echando mano por los cabellos a Atabaliba(que los traya muy largos), tiró rezio para sí y le derribó, y en este tiempo los christianos dauan tantas cuchilladas en las andas, porque eran de oro, que hirieron en la mano al Gouernador, pero en fin él le echó en el suelo y, por muchos indios que cargaron, le prendió.”
77 “Preso Atabaliba, otro día de mañana fueron a coger el campo, que era marauilla de ver tantas vasijas de plata y de oro como en aquel real auía, y muy buenas y muchas tiendas y otras ropas y cosas de valor, que más de sesenta mil pesos de oro valía sola la vaxilla de oro que Atabaliba traya...”
77 “Preso Atabaliba, otro día de mañana fueron a coger el campo, que era marauilla de ver tantas vasijas de plata y de oro como en aquel real auía, y muy buenas y muchas tiendas y otras ropas y cosas de valor, que más de sesenta mil pesos de oro valía sola la vaxilla de oro que Atabaliba traya...”
77 “Y después de todo recorrido, Atabaliba dixo al Gouernador que, pues preso lo tenía, lo tratasse bien y que por su deliberación(sic) él le daría vna cuadra que allí auía llena de vasijas y de pieças de oro y tanta plata que lleuar no la pudiesse.”
77 “Y como entendió que de aquello que dezía el Gouernador se admiraua como que no lo creya, le tornó a dezir que más que aquello le daría, y el Gouernador se le ofreció que él lo trataría muy bien, y Atabaliba se lo agradeció mucho y luego por toda la tierra hizo mensajeros, especialmente al Cuzco, para que se recogiesse el oro y plata que auía prometido para su rescate, que era tanto que parecía impossible cumplirlo...”
77 “Y como entendió que de aquello que dezía el Gouernador se admiraua como que no lo creya, le tornó a dezir que más que aquello le daría, y el Gouernador se le ofreció que él lo trataría muy bien, y Atabaliba se lo agradeció mucho y luego por toda la tierra hizo mensajeros, especialmente al Cuzco, para que se recogiesse el oro y plata que auía prometido para su rescate, que era tanto que parecía impossible cumplirlo, porque les auía de dar vn portal muy largo que estaua en Caxamalca, hasta donde el mismo Atabaliba estando de pie pudo alcançar con la mano, todo el derredor lleno de vasijas de oro(según he dicho), y para este efeto hizo señalar esta altura con vna línea colorada al derredor del portal.”
77 “Y aunque después cada día entraua en el real gran cantidad de oro y plata, no les pareció a los españoles tanto que fuesse parte para solamente començar a cumplir la promessa, por lo qual començaron a andar descontentos y murmurando, diziendo que el término que auía señalado Atabaliba para dar su rescate era passado y que no vían aparejo ellos de poderse traer, de donde inferían que esta dilación era a efeto de juntarse gente para venir sobre ellos y destruyrlos.”
77 “Y como Atabaliba era hombre de tan buen juyzio, entendió el descontento de los christianos y preguntó al Marqués la causa dello, el qual se la dixo, y él le replicó que no tenía razón de quexarse de la dilación, pues no auía sido tanta que pudiesse causar sospecha, y que deuían tener consideración a que la principal parte de donde se auía de traer aquel oro era la ciudad del Cuzco y que desde Caxamalca a ella auía cerca de dozientas leguas muy largas y de mal camino y que auiéndose de traer sobre ombros de indios no deuían tener aquella por tardança larga, y que ante todas cosas ellos se satisfiziessen si les podía dar lo que les auía prometido o no, y que hallando que era verdadera la possibilidad, les hazía poco al caso que tardasse vn mes más o menos, y que esto se podría hazer con darle vna o dos personas que fuessen al Cuzco a lo ver y que les pudiessen traer las nueuas.”
78 “Muchas opiniones vuo en el real sobre si se aueriguaría esta determinación que Atabaliba pedía, porque se tenía por cosa peligrosa fiarse nadie de los indios para meterse en su poder, de lo qual Atabaliba se rió mucho, diziendo que no sabía él por qué auía de rehusar ningún español de confiarse de su palabra y yr al Cuzco debaxo della, quedando él allí atado con vna cadena, con sus mugeres e hijos y hermanos en rehenes.”
78 “Muchas opiniones vuo en el real sobre si se aueriguaría esta determinación que Atabaliba pedía, porque se tenía por cosa peligrosa fiarse nadie de los indios para meterse en su poder, de lo qual Atabaliba se rió mucho, diziendo que no sabía él por qué auía de rehusar ningún español de confiarse de su palabra y yr al Cuzco debaxo della, quedando él allí atado con vna cadena, con sus mugeres e hijos y hermanos en rehenes.”
78 “Y assí con esto se determinaron a la jornada el capitán Hernando de Soto y Pedro del Barco, a los quales embió Atabaliba en sendas hamacas con mucha copia de indios que los lleuauan en ombros casi por la posta, porque no es en mano de los indios yr despacio con las hamacas, y aunque no son más de dos los que la lleuan, todo el número de los hamaqueros, que por lo menos serán cincuenta o sesenta para cada vno, van corriendo, y en andando ciertos passos se mudan otros dos, en lo qual tienen tanta destreza que lo hazen sin pararse.”
78 “...desta manera caminaron Hernando de Soto y Pedro del Barco la vía del Cuzco, y a pocas jornadas de Caxamalca toparon los capitanes y gente de Atabaliba que trayan preso a Guáscar, su hermano, el qual como supo de los christianos, los quiso hablar y habló, y informado muy bien dellos de todas las particularidades que quiso saber, como oyó que el intento de Su Magestad, y del Marqués en su nombre, era tener en justicia assí a los christianos como a los indios que conquistassen y dar a cada vno lo suyo, les contó la diferencia que auía entre él y su hermano...”
79 “...informado muy bien dellos de todas las particularidades que quiso saber[...]les contó la diferencia que auía entre él y su hermano y cómo no solamente le quería quitar el Reyno que por derecha sucessión le pertenecía como al hijo mayor de Guaynacaua, pero que para ese efeto le traya preso y le quería matar, y que les rogaua que se boluiessen al Marqués y de su parte le contasen el agrauio que le hazían y le suplicassen que, pues ambos estauan en su poder y por esta razón él era señor de la tierra, hiziesse entre ellos justicia, adjudicando el Reyno a quien perteneciesse, pues dezían que éste era su principal intento y que si el Marqués lo hazía, no solamente cumpliría lo que su hermano se auía proferido de dar en el tambo o portal de Caxamalca -vn estado de hombre lleno de vasijas de oro- , pero que le hinchiría todo el tambo hasta la techumbre, que era tres tantos más, y que se informassen y supiessen si él podía hazer muy más fácilmente aquello que su hermano; lo otro, porque para cumplir Atabaliba lo que auía prometido le era forçoso deshazer la casa del sol del Cuzco, que estaua toda labrada de tablones de oro y plata ygualmente, por no tener otra parte donde auerlo, y él tenía en su poder todos los tesoros y joyas de su padre, con que fácilmente podía cumplir mucho más que aquello...”
79 “Hernando de Soto y Pedro del Barco respondieron a Guáscar que ellos no podían dexar el viaje que lleuauan y a la buelta, pues auía de ser tan presto, entenderían en ello, y assí continuaron su camino, lo qual fue causa de la muerte de Guáscar y de perderse todo aquel oro que les prometía, porque los capitanes que le lleuauan preso le hizieron luego saber por la posta a Atabaliba todo lo que auía passado.”
79 “Y era tan sagaz Atabaliba que consideró que si a noticia del Gouernador venía esa demanda, que assí por tener su hermano justicia como por la abundancia de oro que prometía, a lo qual tenía ya entendido la afición y codicia que tenían los christianos, le quitarían a él el Reyno y le darían a su hermano y aun podría ser que le matassen por quitar de medio embaraços, tomando para ello ocasión de que contra razón auía prendido a su hermano y alçándose con el Reyno.”
80 “El Gouernador le consoló que no tuuiesse pena, que la muerte era cosa natural y que poca ventaja se llevarían vnos a otros y que quando la tierra estuuiesse pacífica él se informaría quienes auían sido en la muerte y los castigaría. Y como Atabaliba vio que el Marqués tomaua tan liuianamente el negocio, deliberó executar su propósito, y assí embió a mandar a los capitanes que trayan preso a Guáscar que luego le matassen. Lo qual se hizo con tan gran presteza que apenas se pudo aueriguar depués si quando hizo Atabaliba aquellas aparencias de tristeza auía sido antes o después de la muerte.”
80 “El Gouernador le consoló que no tuuiesse pena, que la muerte era cosa natural y que poca ventaja se llevarían vnos a otros y que quando la tierra estuuiesse pacífica él se informaría quienes auían sido en la muerte y los castigaría. Y como Atabaliba vio que el Marqués tomaua tan liuianamente el negocio, deliberó executar su propósito, y assí embió a mandar a los capitanes que trayan preso a Guáscar que luego le matassen. Lo qual se hizo con tan gran presteza que apenas se pudo aueriguar depués si quando hizo Atabaliba aquellas aparencias de tristeza auía sido antes o después de la muerte.”
80 “Dizen los indios que quando Guáscar se vido matar dixo: “Yo he sido poco tiempo señor de la tierra y menos lo cereal traydor de mi hermano, por cuyo mandado muero, siendo yo su natural señor”. Por lo qual los indios, quando después vieron matar a Atabaliba[...] creyeron que Guáscar era hijo del Sol por auer profetizado verdaderamente la muerte de su hermano...”
80 “Pues en tanto que el Gouernador quedó en Caxamalca, embió a Hernando Piçarro, su hermano, con cierta gente [dea] cauallo a descubrir la tierra, el qual llegó hasta Pachacama, que era cien leguas de allí, y en tierra de Guamachuco (sic) encontró a vn hermano de Atabaliba llamado Yllescas, que traya más de trezientos mil pesos de oro para el rescate de su hermano, sin otra mucha cantidad de plata...”
80 “...después de auer passado por muy peligrosos passos y puentes[Hernando Pizarro] llegó a Pachacama, donde supo que en la prouincia de Xauxa, que era quarenta leguas de allí, estaua el capitán de Atabaliba, de quien arriba se ha hecho mención, llamado Cilicuchima, con vn gran exército, y él le embió a llamar, rogándole que se viniesse a ver con él.”
81 “Y como no quiso venir el indio, Hernando Piçarro determinó yr allá y le habló, aunque todos tuuieron por demasiada osadía la que Hernando Piçarro tuuo en yrse a meter en poder de su enemigo bárbaro y tan poderoso; en fin, le dixo y prometió tales cosas que le hizo derramar la gente y yrse con él a Caxamalca a ver a Atabaliba, y por boluer más presto vinieron por las cordilleras de vnas sierras neuadas, donde vuieran de perecer de frío.”
81 “...quando Cilicuchima vuo de entrar a ver Atabaliba, se descalçó y lleuó su carga ante él(según su costumbre) y le dixo llorando que si él con él se hallara no le prendieran los christianos.”
81 “Y quando Cilicuchima vuo de entrar a ver Atabaliba, se descalçó y lleuó su carga ante él(según su costumbre) y le dixo llorando que si él con él se hallara no le prendieran los christianos. Atabaliba le respondió que auía sido juyzio de Dios que le prendiessen, por tenerlos él en tan poco, y que la principal causa de la prisión y vencimiento auía sido huyr su capitán Rumiñagüi con los cinco mil hombres con que auía de acudir al tiempo de la necessidad.”
82 “Y porque tuuo noticia del auiso que se auía dado al Gouernador, ahorcó su secretario, y con toda aquella gente se fue a juntar con el Gouernador a Caxamalca, donde halló ya junta gran parte del rescate de Atabaliba, con grande admiración de los vnos y de los otros porque no se creya auerse visto en el mundo tanto oro y plata como allí auía.”
83 “...y del oro cupo a Su Magestad de quinto ciento y veynte cuentos de marcos (sic, por maravedís), de manera que a cada hombre de cauallo le cupieron más de doze mil pesos en oro, sin la plata, porque éstos lleuauan vna quarta parte más que los peones, y aun con toda esta suma no se auía concluydo la quinta parte de lo que Atabaliba auía prometido dar por su rescate.”
83 “Y porque a la gente que vino con don Diego de Almagro, que era mucha y muy principal, no le pertenecía cosa ninguna de aquella hazienda, pues se daua por el rescate de Atabaliba, en cuya prisión ellos no se auían hallado, el Gouernador les mandó dar todauía a mil pesos para ayuda de la costa...”
83 “...y acordóse de embiar a Hernando Piçarro a dar noyicia a Su Magestad del próspero sucesso que en buena ventura auían auido; y porque entonces no se auía hecho la fundición y ensaye ni se sabía cierto lo que podría pertenecer a Su Magestad de todo el montón, traxo cien mil pesos de oro y veynte mil marcos de plata, para los quales escogió las pieças más abultadas y vistosas, para que fuessen tenidas en más en España,[...] y con ello se fue a embarcar con gran pesar y sentimiento de Atabaliba, que le era muy aficionado y comunicaua con él todas sus cosas, y assí despidiéndose dél le dixo: “Vaste, capitán, pésame dello porque en yéndote tú sé que me han de matar este gordo y este tuerto”. Lo qual dezía por don Diego de Almagro, que, como hemos dicho arriba, no tenían más de vn ojo, y por Alonso Riquelme, tesorero de Su Magestad, a los quales auía visto murmurar contra él...”
83 “Y assí fue que partido Hernando Piçarro, luego se trató la muerte de Atabaliba por medio de vn indio que era intérprete entre ellos llamado Filipillo, que auía venido con el Gouernador a Castilla, el qual dixo que Atabaliba quería matar a todos los españoles secretamente y para ello tenía apercebida gran cantidad de gente en lugares secretos, y como las aueriguaciones que sobre esto se hizieron era por lengua del mesmo Felipillo, interpretaua lo que quería conforme a su intención.”
83 “Y assí fue que partido Hernando Piçarro, luego se trató la muerte de Atabaliba por medio de vn indio que era intérprete entre ellos llamado Filipillo, que auía venido con el Gouernador a Castilla, el qual dixo que Atabaliba quería matar a todos los españoles secretamente y para ello tenía apercebida gran cantidad de gente en lugares secretos, y como las aueriguaciones que sobre esto se hizieron era por lengua del mesmo Felipillo, interpretaua lo que quería conforme a su intención.”
83 “La causa que le mouió nunca se pudo bien aueriguar, más de que fue vna de dos: o que este indio tenía amores con vna de las mugeres de Atabaliba, y quiso con su muerte gozar della seguramente, lo qual auía ya venido a noticia de Atabaliba, y él se quexó dello al Gouernador, diziendo que sentía más aquel desacato que su prisión ni quantos desastres le auían venido, aunque se le siguiesse la muerte con ellos, que vn indio tan baxo le tuuiesse en tan poco y le hiziesse tan gran afrenta, sabiendo él la ley que en ella tierra auía en semejante delito...”
83 “La causa que le mouió nunca se pudo bien aueriguar, más de que fue vna de dos: o que este indio tenía amores con vna de las mugeres de Atabaliba, y quiso con su muerte gozar della seguramente, lo qual auía ya venido a noticia de Atabaliba, y él se quexó dello al Gouernador, diziendo que sentía más aquel desacato que su prisión ni quantos desastres le auían venido, aunque se le siguiesse la muerte con ellos, que vn indio tan baxo le tuuiesse en tan poco y le hiziesse tan gran afrenta, sabiendo él la ley que en ella tierra auía en semejante delito...”
84 “Otros dizen que la principal causa de la muerte de Atabaliba fue la gran diligencia y maña que tuuieron para encaminarla esta gente que fue con don Diego de Almagro por su interés particular, porque les dezían que los que auían hecho la conquista que no solamente no tenían ellos parte en todo el oro y plata que hasta entonces estaua dado, pero ni en todo lo que de allí adelante se diesse, hasta que fuesse cumplida toda la suma del rescate de Atabaliba, que parecía no poderse henchir aunque se juntasse para ello todo quanto oro auía en el mundo, pues resultaua todo ello del rescate de aquel príncipe, cuya prisión se auía hecho con la industria y trabajo, sin que los de don Diego interuiniessen en ello.”
84 “Otros dizen que la principal causa de la muerte de Atabaliba fue la gran diligencia y maña que tuuieron para encaminarla esta gente que fue con don Diego de Almagro por su interés particular, porque les dezían que los que auían hecho la conquista que no solamente no tenían ellos parte en todo el oro y plata que hasta entonces estaua dado, pero ni en todo lo que de allí adelante se diesse, hasta que fuesse cumplida toda la suma del rescate de Atabaliba, que parecía no poderse henchir aunque se juntasse para ello todo quanto oro auía en el mundo, pues resultaua todo ello del rescate de aquel príncipe, cuya prisión se auía hecho con la industria y trabajo, sin que los de don Diego interuiniessen en ello.”
84 “Y assí les pareció a los de don Diego que les conuenía encaminar la muerte de Atabaliba porque mientras él fuesse biuo todo quanto oro ellos allegassen dirían que era rescate y que no auían de participar los otros en ello.”
85 “Aquel capitán de Atabaliba llamado Rumiñagüi, que arriba diximos que huyó de Caxamalca con cinco mil indios, en llegando a la prouincia de Quito, tomó en poder los hijos de Atabaliba y se apoderó en la tierra, haziéndose obedecer por señor della, y después Atabaliba, poco antes que muriesse, embió a su hermano Yllescas a la prouincia de Quito para traer a sus hijos, y el Rumiñagüi lo mató y no se los quiso dar...”
85 “Aquel capitán de Atabaliba llamado Rumiñagüi, que arriba diximos que huyó de Caxamalca con cinco mil indios, en llegando a la prouincia de Quito, tomó en poder los hijos de Atabaliba y se apoderó en la tierra, haziéndose obedecer por señor della, y después Atabaliba, poco antes que muriesse, embió a su hermano Yllescas a la prouincia de Quito para traer a sus hijos, y el Rumiñagüi lo mató y no se los quiso dar...”
85 “Aquel capitán de Atabaliba llamado Rumiñagüi, que arriba diximos que huyó de Caxamalca con cinco mil indios, en llegando a la prouincia de Quito, tomó en poder los hijos de Atabaliba y se apoderó en la tierra, haziéndose obedecer por señor della, y después Atabaliba, poco antes que muriesse, embió a su hermano Yllescas a la prouincia de Quito para traer a sus hijos, y el Rumiñagüi lo mató y no se los quiso dar...”
85 “...y después desto algunos capitanes de Atabaliba, conforme a lo que él dexó mandado, lleuaron su cuerpo a la prouincia de Quito a enterrar con su padre Guaynacaua, los quales Rumiñagüi recibió muy honrrada y amorosamente y hizo enterrar el cuerpo con gran solennidad, según la costumbre de la tierra, y después hizo hazer vna borrachera, en la qual estando borrachos los capitanes que auían traydo el cuerpo los mató a todos, y entre ellos aquel Yllescas, hermano de Atabaliba, al qual hizo desollar biuo, y del cuero hizo vn atambor, quedando la cabeça colgada en el mismo atambor.”
85 “...y después desto algunos capitanes de Atabaliba, conforme a lo que él dexó mandado, lleuaron su cuerpo a la prouincia de Quito a enterrar con su padre Guaynacaua, los quales Rumiñagüi recibió muy honrrada y amorosamente y hizo enterrar el cuerpo con gran solennidad, según la costumbre de la tierra, y después hizo hazer vna borrachera, en la qual estando borrachos los capitanes que auían traydo el cuerpo los mató a todos, y entre ellos aquel Yllescas, hermano de Atabaliba, al qual hizo desollar biuo, y del cuero hizo vn atambor, quedando la cabeça colgada en el mismo atambor.”
85 “Después desto, auiendo el Gouernador repartido todo el oro y plata que vuo en Caxamalca, porque supo que vno de los capitanes de Atabaliba llamado Quizquiz andaua con cierta gente alborotando la tierra, partió contra él.”
86 “Y de ay a poco llegó el Gouernador con toda la retaguarda, y allí le salió de paz vn hermano de Guáscar y de Atabaliba que por su muerte auían hecho Ynga o Rey de la tierra y dádole la borla, que era la insignia o corona real, llamado Paulo(sic, por Mango) Ynga.”
87 “...después de la prisión de Atabaliba embió por su teniente desde Caxamalca a San Miguel al capitán Benalcáçar con diez de cauallo, al qual por este tiempo se le vinieron a quexar los indios cañares que Rumiñagüi y los otros indios de Quito les dauan continua guerra, lo qual fue a coyuntura que de Panamá y de Nicaragua auía venido mucha gente, y dellos tomó Benalcáçar dozientos hombres, los ochenta de cauallo, y con ellos se fue la vía de Quito, assí por defender a los cañares que se auían dado por amigos cómo porque tenía noticia que en Quito auía gran cantidad de oro que Atabaliba auía dexado.”
87 “...después de la prisión de Atabaliba embió por su teniente desde Caxamalca a San Miguel al capitán Benalcáçar con diez de cauallo, al qual por este tiempo se le vinieron a quexar los indios cañares que Rumiñagüi y los otros indios de Quito les dauan continua guerra, lo qual fue a coyuntura que de Panamá y de Nicaragua auía venido mucha gente, y dellos tomó Benalcáçar dozientos hombres, los ochenta de cauallo, y con ellos se fue la vía de Quito, assí por defender a los cañares que se auían dado por amigos cómo porque tenía noticia que en Quito auía gran cantidad de oro que Atabaliba auía dexado.”
91 “Y en esta sazón aquel indio legua llamado Felipillo, de que arriba está hecha mención que fue causa de la muerte de Atabaliba, temiendo el castigo que por esto sabía merecer, se huyó del real de don Diego al de don Pedro y lleuó consigo vn cacique principal, dexando concertado con los demás que seguían a don Diego que, enviándolos él a llamar, se le passassen.”
93 “Yendo don Diego de Almagro y don Pedro de Aluarado desde Quito para Pachacama, el cacique de los cañares les dixo cómo el Quizquiz, capitán de Atabaliba, venía con vn exército de más de doze mil indios de guerra y traya recogida toda quanta gente de indios y ganado auía hallado desde Xauxa abaxo y que él se lo pornía en las manos si lo querían aguardar, y no dando don Diego crédito a esto, continuó su camino sin detenerse.”
93 “Y como él los vido se fue por vna parte con todas las mugeres y gente seruil y por la otra, que más áspera era, echó a vn hermano de Atabaliba que se llamaua Guaypalcón con la gente de guerra, con los quales fue a topar don Diego de Almagro en la subida de vna cuesta, lleuando tan cansados los cauallos que aun de diestro no podían subir, y los indios desde lo alto echauan muchas piedras, que llaman galgas, de tal suerte que con echar vna piedra, quando llega a cinco o seys estados, lleua tras sí más de otras treynta de las que ha remouido...”
101 “Y quando don Diego llegó a tierra de Chili, aquel don Felipe, lengua, que todo aquel trato traya y sabía, se huyó también, aunque don Diego le hizo prender a ciertos españoles que tras él fueron; y assí por esto como por lo que le hizo en Quito le mandó hazer quartos. Y al momento de su muerte confessó auer él sido causa en la injusta muerte que se dio a Atabaliba, por gozar de su muger, como arriba diximos.”
155 “Y aun en quanto a las mugeres indias del Perúfue mucho más templado el Adelantado porque no se le conoció hijo ni conuersación con ellas, como quiera que el Marqués tuuo amistad con vna señora india hermana de Atabaliba, de la qual dexó vn hijo llamado don Gonçalo, que murió de edad de quatorze años, y una hija llamada doña Francisca; y en otra india del Cuzco tuuo vn hijo llamado don Francisco.”

Atabillos

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112 “Entre estas cosas que el Gouernador don Francisco Piçarro embió a suplicar a Su Magestad en remuneración de los seruicios que auían hecho en la conquista del Perúfue vna que le diesse veynte mil indios perpetuos para él y sus descendientes en vna prouincia que llaman los Atabillos, con sus rentas y tributos y jurisdición y con título de Marqués dellos. Su Magestad le hizo merced de darle el título de Marqués de aquella prouincia y, en quanto a los indios, le respondió que se informaría de la calidad de la tierra y del daño o porjuyzio (sic) que se podía seguir de dárselos, y le haría toda la merced que buenamente vuiesse lugar.”

axis

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46 “Las viandas que en aquella tierra comen los indios son maízcozido y tostado, en lugar de pan, y carne de venados, cecinados a manera de moxama, y pescado seco y vnas raíces de diuersos géneros, que ellos llaman yuca y axís y amotes(sic, por camotes) y papas y otras, de otras maneras, y altramuces y otras legumbres.”.

Ayabaca

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242 “y desta manera fueron más de cincuenta leguas, que ni los cauallos los podían lleuar ni los hombres los podían seguir, assí por el mucho trabajo que lleuauan como por la falta de comida que auía, y assí llegaron a Ayabaca, donde se reformaron y dexaron de seguir al Visorey tan apriessa como antes por dexar concertada su gente y también porque sabían que el visorey yua ya muy adelante y que en ninguna manera le podían alcançar...”
242 “y desta manera fueron más de cincuenta leguas, que ni los cauallos los podían lleuar ni los hombres los podían seguir, assí por el mucho trabajo que lleuauan como por la falta de comida que auía, y assí llegaron a Ayabaca, donde se reformaron y dexaron de seguir al Visorey tan apriessa como antes por dexar concertada su gente y también porque sabían que el visorey yua ya muy adelante y que en ninguna manera le podían alcançar...”

Bachama

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235 “El licenciado Vaca de Castro, que a la sazón estaua en Panamá, en sabiendo su venida, se huyó para Nombre de Dios y se embarcó en la mar del Norte, y lo mesmo Diego Aluarez de Cueto y Hierónymo Çurbano, y también se passaron al Nombre de Dios el doctor Texada y Francisco Maldonado, y todos juntos se vinieron a españa, y el doctor Texada se murió en el camino en el canal de Bachama.”

Beragua

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22 “La tierra firme que se dize estar frontero destas yslas, costa por razón, que era la misma Tierra Firme que agora se llama assí. Y todas las otras prouincias con quien es continente, que, començando desde el estrecho de Magallanes, contienen corriendo azia el Norte la tierra del Perú y la prouincia de Popayán y Castilla del Oro y Beragua, Nicaragua, Guatimala, Nueua España, las siete ciudades, la Florida, los Bacallaos, y corre desde allí para elseptentrión hasta juntarse con las Nueruegas, en lo qual sin ninguna duda ay mucha más tierra que en todo lo poblado del mundo que conocíamos antes que aquello se descubriesse.”

Bogota

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301 “Gonçalo Piçarro siguió en esto el parecer del licenciado Caruajal, como lo hazía en todas las cosas de importancia, y entró a cauallo, lleuando sus capitanes delante de sí, a pie y con sus cauallos de diestro, lleuándole en medio el Arçobispo de Los Reyes y el obispo del Cuzco y el Obispo de Quito y el Obispo de Bogotá, que auía venido por la vía de Cartajena a recebir la consagración al Perú, acompañándole assimismo Lorenço de Aldana, su teniente, con todo el cabildo de la ciudad y los vezinos della, sin faltar ninguno, teniendo para este aucto las calles muy bien adereçadas y enrramadas repicándose las campanas de la yglesia y monesterios, lleuando delante música de trompetas y atabales y menestriles.”

Bombon

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379 “Y el Presidente nombró en su lugar otro capitán que fuesse a esta conquista del río de la Plata. Este río nace de las cordilleras neuadas que están en el Perúentre la ciudad de los Reyes y el Cuzco, donde salen quatro ríos, nombrados de las primeras prouincias por donde passan; vno se llama Aporima, otro Vilcas y otro Auancayy otro Xauxa, que sale de vna laguna de la prouincia que se llama Bombón, que es la más llana y más alta tierra del Perú, a cuya causa siempre en ella graniza y nieua. La orilla desta laguna está bien poblada de indios, y dentro en ella ay muchas ysletas llenas de juncos y espadañas y otras yeruas , donde los indios crían sus ganados.”

Bracamoros

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47 “Desde esta ciudad [ Quito] no ay población de christianos por la sierra hasta vn descubrimiento de la prouincia de los Bracamoros, que el capitán Porcel por vna parte y el capitán Vergara por la otra descubrieron y hizieron en ellas vnas pequeñas poblaciones para desde allí entrar a descubrir más adelante, conquistando y descubriendo la tierra...”
119 “Desde esta ciudad no ay población de christianos por la sierra hasta vn descubrimiento de la prouincia de los Bracamoros, que el capitán Porcel por vna parte y el capitán Vergara por la otra descubrieron y hizieron en ellas vnas pequeñas poblaciones para desde allí entrar a descubrir más adelante, conquistando y descubriendo la tierra...”
163 “Y quando Vaca de Castro passó por las espaldas de los Bracamoros salió a él el capitán Pedro de Vergara, que andaua conquistando aguella prouincia, cómo está dicho, y para venirse con Vaca de Castro despobló el lugar que tenía poblado, donde estaua hecho fuerte para no recebir a don Diego de Almagro.”
181 “Vencida la batalla de don Diego y pacificada la tierra, le pareció a Vaca de Castro que no se podía derramar la gente de guerra, ni auía con qué gratificarlos a todos sino fuesse embiándolos a conquistas y entradas por la tierra. Y assí mandó al capitán Vergara que con la gente que auía traydo se tornasse a su conquista de los Bracamoros; y embió al capitán Diego de Rojas y a Felipe Gutiérrez con más de trecientos hombres azia la parte de Oriente a descubrir la tierra, que después poblaron, que responde al río de la Plata; y con vn Monroy embió socorro a la prouincia de Chili al capitán Pedro de Valdiuia.”
230 “Y hecho esto, fueron su camino hasta que aportaron al puerto de Túmbez, y el Visorey con el licenciado Aluarez saltó en tierra, dexando guarda en los nauíos, y luego en aquel puerto començaron a hazer audiencia y despachar prouisiones por todas partes. haziendo relación de su prisión y de la venida de Gonçalo Piçarro y de todo lo más acontecido, mandó en ellas que todos le acudiessen, las quales prouisiones embió a Quito y a Sant Miguel y a Puerto Viejo y Truxillo. Proueyó también capitanes que fuessen a todas partes, entre los quales proueyó a Hierónymo de Pereira para que fuesse a los Bracamoros, y desta manera estaua en aquel puerto, acudiéndole de todas partes gente y fortaleciéndose lo mejor que podía, embiando a todas partes por bastimentos, mandando que le truxessen los dineros de las caxas del Rey, lo qual también se hazía con mucha diligencia porque de todas las partes le acudían con todo lo que auía, aunque en los pueblos adonde embiaua también auía discordias, porque algunos se huyan a Gonçalo Piçarro a dalle las nueuas de lo que passaua, otros se metían en los montes, huyendo de sus casas.”
301 “Llegando a la ciudad de Sant Miguel y sabiendo que en los términos della auía muchos indios de guerra, mandó que para la conquista dellos se hiziesse vna nueua población en la prouincia de Garrochamba (sic), para hazer desde allí las entradas, y dexó por cabeça al capitán Mercadillo con ciento y treynta hombres, repartiendo entre ellos la población; y despachó al capitán Porcel que con sesenta hombres continuasse su conquista de los Bracamoros, y, aunque daua a entender que lo hazía por el beneficio de la tierra, su intento principal era tener junta aquella gente para quando la vuiesse menester.”

caciques / cacique

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39 “Diuídense en tres géneros todos los indios destos llanos, porque a vnos llaman yungas y a otros tallanes, y a otros mochicas; en cada prouincia ay diferente lenguaje, caso que los caciques y principales y gente noble, demás de la lengua propia de su tierra, saben y hablan entre sí todos vna mesma lengua, que es la del Cuzco, por causa que el Rey del Perúllamado Guaynacaua, padre de Atabaliba, pareciéndole que era poco acatamiento de sus vassallos, especialmente de los caciques y gente principal que más ordinario con él trataua, auer de negociar por intérprete, mandó que todos los caciques de la tierra y sus hermanos y parientes embiassen sus hijos a seruirle en su Corte, so color que aprendiessen la lengua, aunque principalmente su intento era assegurar la tierra de todos los principales con tenerles sus hijos en rehenes.”
39 “Diuídense en tres géneros todos los indios destos llanos, porque a vnos llaman yungas y a otros tallanes, y a otros mochicas; en cada prouincia ay diferente lenguaje, caso que los caciques y principales y gente noble, demás de la lengua propia de su tierra, saben y hablan entre sí todos vna mesma lengua, que es la del Cuzco, por causa que el Rey del Perúllamado Guaynacaua, padre de Atabaliba, pareciéndole que era poco acatamiento de sus vassallos, especialmente de los caciques y gente principal que más ordinario con él trataua, auer de negociar por intérprete, mandó que todos los caciques de la tierra y sus hermanos y parientes embiassen sus hijos a seruirle en su Corte, so color que aprendiessen la lengua, aunque principalmente su intento era assegurar la tierra de todos los principales con tenerles sus hijos en rehenes.”
39 “Diuídense en tres géneros todos los indios destos llanos, porque a vnos llaman yungas y a otros tallanes, y a otros mochicas; en cada prouincia ay diferente lenguaje, caso que los caciques y principales y gente noble, demás de la lengua propia de su tierra, saben y hablan entre sí todos vna mesma lengua, que es la del Cuzco, por causa que el Rey del Perúllamado Guaynacaua, padre de Atabaliba, pareciéndole que era poco acatamiento de sus vassallos, especialmente de los caciques y gente principal que más ordinario con él trataua, auer de negociar por intérprete, mandó que todos los caciques de la tierra y sus hermanos y parientes embiassen sus hijos a seruirle en su Corte, so color que aprendiessen la lengua, aunque principalmente su intento era assegurar la tierra de todos los principales con tenerles sus hijos en rehenes.
48 “La ciudad del Cuzco antes de los christianos era el assiento y Corte de los reyes de aquella prouincia y desde ella se gouernaua tanta distancia de tierra como está declarado y se declarará, y allí acudían los caciques de todas partes, assí a traer los tributos del Señor como a tratar sus negocios y a pedir su justicia vnos contra iotros...”
54 “Los caciques del Perúy todos los principales se entierran en vnas bóuedas, sentados en sus assentamientos que llaman dúos, rebueltos en todas quantas mantas ricas tienen. Solían enterrarse con ellos vna o dos de sus mugeres, las que él más quería, y aun sobre esto algunas vezes auía pleyto entre ellas, y lo dexaua determinado el defuncto, y assimismo enterrauan consigo dos o tres muchachos de su seruicio, poniendo allí todas las vasijas de oro y plata que tenían.”
55 “En todas las prouincias del Perú auía señores principales que llamauan en su lengua curacas, que es lo mesmo que en las Islas solían llamar caciques, porque los españoles que fueron a conquistar el Perú, como en todas las palabras y cosas generales y más comunes yuan amostrados de los nombres en que las llamauan de las yslas de Santo Domingo y Sant Iuan y Cuba, y Tierra Firme, donde auían biuido, y ellos no sabían los nombres en la lengua del Perú, nombráuanlas con los vocablos que de las tales cosas trayan aprendidos; y esto se ha conseruado de tal manera que los mismos indios del Perú, quando hablan con los christianos, nombran estas cosas generales por los vocablos que han oydo dellos, como al cacique, que ellos llaman curaca, nunca le nombran sino cacique, y aquel su pan de que está dicho le llaman maíz, con nombrarle en su lengua çara, y al breuaje llaman chicha, y en su lengua, açua; y assí de otras muchas cosas.”
55 “En todas las prouincias del Perú auía señores principales que llamauan en su lengua curacas, que es lo mesmo que en las Islas solían llamar caciques, porque los españoles que fueron a conquistar el Perú, como en todas las palabras y cosas generales y más comunes yuan amostrados de los nombres en que las llamauan de las yslas de Santo Domingo y Sant Iuan y Cuba, y Tierra Firme, donde auían biuido, y ellos no sabían los nombres en la lengua del Perú, nombráuanlas con los vocablos que de las tales cosas trayan aprendidos; y esto se ha conseruado de tal manera que los mismos indios del Perú, quando hablan con los christianos, nombran estas cosas generales por los vocablos que han oydo dellos, como al cacique, que ellos llaman curaca, nunca le nombran sino cacique, y aquel su pan de que está dicho le llaman maíz, con nombrarle en su lengua çara, y al breuaje llaman chicha, y en su lengua, açua; y assí de otras muchas cosas.”
55 “En todas las prouincias del Perúauía señores principales que llamauan en su lengua curacas, que es lo mesmo que en las Islas solían llamar caciques, porque los españoles que fueron a conquistar el Perú, como en todas las palabras y cosas generales y más comunes yuan amostrados de los nombres en que las llamauan de las yslas de Santo Domingo y Sant Iuan y Cuba, y Tierra Firme, donde auían biuido, y ellos no sabían los nombres en la lengua del Perú, nombráuanlas con los vocablos que de las tales cosas trayan aprendidos; y esto se ha conseruado de tal manera que los mismos indios del Perú, quando hablan con los christianos, nombran estas cosas generales por los vocablos que han oydo dellos, como al cacique, que ellos llaman curaca, nunca le nombran sino cacique, y aquel su pan de que está dicho le llaman maíz, con nombrarle en su lengua çara, y al breuaje llaman chicha, y en su lengua, açua; y assí de otras muchas cosas.”
58 “El Rey andaua siempre en vna litera de planchas de oro; traya más de mil señores principales para sólo lleuarlo en los ombros, y estos eran de su Consejo y los más priuados. También los caciques andauan en literas que trayan en los ombros de sus vassallos.”
62 “Y él lo hizo assí, y despachados los dos mil hombres a gran priessa, se juntaron con ellos los caciques de Tumibamba y los chaparras y paltas y cañares que estauan en aquella comarca. Y sabido por Atabaliba, salió contra ellos, y pelearon tres días, muriendo mucha gente de ambas partes, hasta que, desbaratados los de Quito, Atabaliba fue preso sobre la puente del río de Tumibamba.”
63 “Y, ydo a Túmbez, quiso conquistar por mar la ysla de Puná, que arriba está dicha, más el cacique salió con muchas balsas y se le defendió, y porque a Atabaliba pareció que aquella conquista requería más espacio y supo que su hermano Guáscar venía sobre él con su exército, continuó su camino azia el Cuzco, y, quedándose él en Caxamalca, embió delante sus dos capitanes con hasta tres o quatro mil hombres, que fuessen descubrir el campo a la ligera.”
69 “Y sabido por el Gouernador, mandó que todos fuessen muy sobre auiso y [con] las espadas desenuaynadas, sin que perdiessen el ojo a ningún indio, y llegados a la ysla, los indios les salieron de paz y los recibieron muy bien, aunque les tenían armada celada para los matar todos aquella noche. Y sabido por el Gouernador, dio sobre ellos y los desbarató y prendió al cacique principal, y otro día el real amaneció cercado de gente de guerra.”
71 “Y luego se partió el Gouernador con la mayor parte de la gente, y con la otra dexó al contador Antonio Nauarro y al tesorero Alonso Riquelme, y quanto llegó treynta leguas de Túmbez al río de Poechos hizo la paz a todos los pueblos y caciques que en la ribera de aquel río biuían y hizo buscar y descubrir el Puerto de Payta, que era el mejor de aquella costa, y embió al capitán Hernando de Soto a los pueblos y caciques que en la ribera de aquel río biuían, donde, después que algún recuentro con él vuieron, le vinieron de paz.”
71 “Y luego se partió el Gouernador con la mayor parte de la gente, y con la otra dexó al contador Antonio Nauarro y al tesorero Alonso Riquelme, y quanto llegó treynta leguas de Túmbez al río de Poechos hizo la paz a todos los pueblos y caciques que en la ribera de aquel río biuían y hizo buscar y descubrir el Puerto de Payta, que era el mejor de aquella costa, y embió al capitán Hernando de Soto a los pueblos y caciques que en la ribera de aquel río biuían, donde, después que algún recuentro con él vuieron, le vinieron de paz.”
72 “...y cuando Soto llegó al real, en presencia de Atabaliba, arremetió el cauallo, y algunos indios con miedo se desuiaron de la carrera, por lo qual Atabaliba los hizo luego matar. Y Atabaliba no le auía querido dar respuesta ninguna, hasta que llegó Hernando Piçarro, a quien el Gouernador auía embiado tras Hernando de Soto con otra cierta gente de cauallo, sino que hablaua con otro cacique, y aquel cacique con la legua, y la lengua con Soto. Y en llegando Hernando Piçarro, luego habló con él derechamente por medio de sólo el intérprete...”
74 “. El venía en vna litera sobre ombros de señores, y delante dél trecientos indios, vestidos de vna librea, quitando todas las piedras y embaraços del camino, hasta las pajas, y todos los otros caciques y señores venían tras él en andas y hamacas, teniendo en tan poco los christianos que los pensauan tomar a manos, porque vn Gouernador indio auía embiado a dezir a Atabaliba cómo eran los españoles muy pocos y tan torpes para poco que no sabían andar a pie sin cansarse, y por esso andauan en vnas ouejas grandes que ellos llamauan cauallos, y assí entró en vn cercado que está delante del tambo de Caxamalca.”
91 “Y en esta sazón aquel indio legua llamado Felipillo, de que arriba está hecha mención que fue causa de la muerte de Atabaliba, temiendo el castigo que por esto sabía merecer, se huyó del real de don Diego al de don Pedro y lleuó consigo vn cacique principal, dexando concertado con los demás que seguían a don Diego que, enviándolos él a llamar, se le passassen.”
92 “Y don Diego y él y toda la otra gente se fueron a Pachacama, donde supieron queles auía venido a recibir el Gouernador desde Xauxa, donde estaua, y antes que don Diego partiesse de Quito quemó biuo al cacique que se le fue la noche que hemos dicho, y quiso hazer lo mismo a Felipillo, si no rograra por él don Pedro de Aluarado.”
93 “Yendo don Diego de Almagro y don Pedro de Aluarado desde Quito para Pachacama, el cacique de los cañares les dixo cómo el Quizquiz, capitán de Atabaliba, venía con vn exército de más de doze mil indios de guerra y traya recogida toda quanta gente de indios y ganado auía hallado desde Xauxa abaxo y que él se lo pornía en las manos si lo querían aguardar, y no dando don Diego crédito a esto, continuó su camino sin detenerse.”
135 “Y en este tiempo el Marqués embió a Gómez de Aluarado a conquistar y poblar la prouincia de Guánuco, porque della auían ydo ciertos caciques llamados los Conchucos con mucha gente de guerra sobre la ciudad de Truxillo, y mataron quantos españoles podían, y aun robauan y hazían daño en los mismos indios, sus comarcanos, y los que matauan y lo que robauan lo ofrecían todo a vn ydolo que consigo trayan que llamauan la Cataquilla.”
253 “Lo qual sabido por los contrarios, acordaron entre si que no era bien auenturar el negocio porque a no tener buen sucesso la jornada se cobraría grande ánimo en el Reyno, y si era bien que Su Magestad tuuiesse en la tierra gente presta para qualquiera cosa que sucediesse, y con este recaudo se retraxeron poco a poco, poniendo gran diligencia de lleuar consigo gran cantidad de carneros cargados de comida y los caciques principales de la prouincia.”
253 “Y assí se metieron por donde Diego de Rojas entró al al río de la Plata; y Alonso de Toro los fue siguiendo hasta la villa de plata, que son ciento y ochenta leguas de la ciudad del Cuzco, y entró dentro y como la vio tan sola, consideró el mal aparejo que tenía par residir allí por no auer comida y estar la tierra alçada por la ausencia de los caciques, y assí acordó de no seguirlos más y, tomando consigo cincuenta hombres, se adelantó para la ciudad del Cuzco, mandando a la otra gente que poco a poco les siguiesse...”
263 “De más desto ambos exércitos passaron gran necessidad de comida, en especial el de Gonçalo Piçarro, que yua a la postre, porque el Visorey ponía gran diligencia en alçar los indios y caciques para que el enemigo hallasse el camino desproueydo, y era tanta la priessa con que se retiraua el Visorey que lleuaua consigo ocho o diez cauallos, los mejores de la tierra que auía podido recoger, lleuándolos algunos indios de diestro, y en cansándose el cauallo, le dexarretaua y le dexaua porque sus contrarios no se aprouechassen dél.”
290 “Diego Centeno llegó en este tiempo a Arequipa, y poco menos de dos días después llegó tras él Caruajal, y Diego Centeno estaua esperando el nauío y, viendo que no venía nueua dél y que el enemigo se le acercaua y él no se hallaua con más de ochenta hombres, determinó derramar aquellos, y él con solos dos amigos se fue a los montes y se escondió en vna cueua, donde estuuo sin que pudiesse ser hallado hasta la venida del licenciado De la Gasca, dándole de comer el cacique cuya era la tierra por su persona, sin descubrirlo a nadie.”
362 “Y también mandó que todos los que vuiessen sido soldados de Diego Centeno se viniessen a sentar por lista en sus vanderas, so pena de muerte, y perdonóles todo lo passado sino fue a las personas que auían hecho cosas señaladas en seruicio de Su Magestad. Embió a Pedro de Bustincia con cierta gente que fuesse a tomar los caciques de Andahuaylas y otros comarcanos para que proueyessen de comida el campo, y pocos días después Gonçalo Piçarro se vino al Cuzco con más de quatrocientos hombres, donde se començó apercebir de todo lo necessario, auiendo él y su gente cobrado grande ánimo y soberuia con el vencimiento de la batalla de Guarina...”
364 “Y en este tiempo le vinieron nueuas del desbarato de Diego Centeno, lo qual sintió mucho, aunque en lo público mostraua no tenerlo en nada con grande ánimo, y todos los de su campo esperauan lo contrario de lo que sucedió, tanto que muchas vezes auían sido de parecer que el Presidente no juntasse exército porque solo el de Diego Centeno bastaua a desbaratar a Gonçalo Piçarro, y luego proueyó que los capitanes Lope Martín y Mercadillo fuessen con cincuenta hombres a la villa de Guamanga, que esta treynta leguas más adelante, para tomar los caminos y saber lo que hazía el enemigo y recoger la gente que se viniesen huyendo del Cuzco, y auínoles tambien que teniendo noticia Lope Martín que Pedro de Bustincia estaua en Andaguaylas, haziendo lo que arriba tenemos dicho, se adelantó con quinze arcabuzeros y dio vna noche sobre él y le prendió, y ahorcó algunos de los que con él venían, y tornóse a Guamanga y juntó consigo todos los caciques de la comarca.”
379 “Y demás desto, después de tener el Presidente assentada la Audiencia Real en la ciudad de los Reyes, començó a entender en hazer la tassación de los tributos que los indios auían de dar a los españoles, porque hasta entonces nunca se auían hecho por causa de las guerras y reuoluciones que en aquella prouincia vuo desde que se descubrió, sino que cada español tomaua de su cacique el tributo que le daua, y otros que no se auían tan templadamente les pedían mucho más de lo que les podían dar y se lo sacauan por fuerça, y algunos que en esto tenían más desolución lo sacauan con tormentos y muertes de algunos indios, confiados en que por causa de las guerras no se pudiesse auer, o si se pudiesse auer o si se supiessen, no serían dello castigados.”

Cali

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278 “Y para que de mejor voluntad la gente viniesse, le embió comissión para que de las caxas de Su Magestad de Carthago y Encelmay Cali y Antiochíay otras partes pudiesse tomar hasta treynta mil pesos de oro y hazer con ellos socorro a los soldados, y demás destos recados hizo que el Gouernador Benalcáçar, como superior suyo y que le auía embiado a la conquista, le escriuiesse, mandándole luego venir.”

canoas

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28 “Y, juntando los exércitos y enviando por más gente, se rehizieron de hasta dozcientos españoles y tornaron a nauegar la costa arriba en los dos nauíos y en tres canoas que auían hecho, en la qual nauegación passaron muchos y muy grandes trabajos porque toda la costa es anegada de los esteros de muchos ríos que en ella entran en la mar...”
28 “Y assimismo padecían mucha hambre porque no hallauan comida sino la fruta de vnos árboles llamados mangles, de que ay abundancia en aquella ribera, que son muy rezios y altos y derechos, y, por criarse en el agua salada, la fruta es también salada y amarga, pero la necessidad les hazía que se sustentassen con ella y con algún pescado que tomauan y con marisco y cangrejos, porque en toda aquella costa no se cría mayz; y assí andauan remando en las canoas contra la gran corriente del mar, que siempre corre azia el Norte, y ellos yuan al Sur.”
34 “Hazen las casas de vnas gruessas cañas que allí se crían; el oro que allí nace es de baxa ley, ay pocas frutas; nauegan la mar con canoas falcadas, que son cauadas en troncos de árboles, y con balsas.”
139 “Y en todos estos trabajos hazía Gonçalo Piçarro que trabajassen desde el mayor hasta el menor, y el por su persona era el primero que echaua mano de el hacha y del martillo, y en lugar de brea se aprouecharon de la goma que allí destilan vnos árboles, y por estopa vsaron de las mantas viejas de los indios y de las camisas de los españoles, que estauan podridas de las muchas aguas, contribuendo cada vno según podía. Y assí finalmente dieron cabo en la obra y echaron el bergatín al agua, metiendo en el todo el fardaje, y juntamente con él hizieron ciertas canoas que lleuauan con el bergatín.”
140 “Y quando Gonçalo Piçarro vio que más de dozientas leguas auían caminado el río abaxo y que no hallauan de comer sino frutas siluestres y algunas rayzes, mandó a vn capitán suyo llamado Francisco de Orellana que con cincuenta hombres se adelantasse por el río a buscar comida, con orden que si la hallaua, cargasse della el bergatín, dexando la ropa que él lleuaua a las juntas de dos grandes ríos, que tenían noticia que estauan ochenta leguas de allí, y que le dexasse dos canoas en vn río que atrauessauan, para que en ellos passasse la gente.”
140 “Pues partido Orellana, era tan grande la corriente que en breue tiempo llegó a las juntas de los ríos, sin hallar ningún mantenimiento, y considerando que lo que en tres días auía andado no lo podía subir en vn año (según la furia del agua), acordó de se dexar yr el río abaxo, donde la ventura le guiasse, aunque se tuuiera por medio más conuiniente esperar allí. Y assí fue, sin dexar las dos canoas, casi amotinado y alçado, porque muchos de los que con él yuan le requerieron que no excediesse de la orden de su General, especialmente Fray Gaspar de Caruajal, de la Orden de los Predicadores, que, porque insistía más que los otros en ello, le trató muy mal de obra y de palabra.”
140 “Y assí [Orellana] siguió su camino, haziendo algunas entradas en la tierra y peleando con los indios que se le defendían, porque salían a él muchas vezes en el río gran número de canoas, y por yr tan apretados en el bergatín no podían pelear con ellos como conuenía.”
142 “Llegando Gonçalo Piçarro con su gente adonde auía mandado a Orellana que le dexasse las canoas para passar ciertos ríos que entrauan en aquel río grande, y no las hallando, tuuo gran trabajo en passar la gente de la otra parte, y le fue forçado hazer nueuas balsas y canoas para ello, en que passó muy gran trabajo.”
142 “Llegando Gonçalo Piçarro con su gente adonde auía mandado a Orellana que le dexasse las canoas para passar ciertos ríos que entrauan en aquel río grande, y no las hallando, tuuo gran trabajo en passar la gente de la otra parte, y le fue forçado hazer nueuas balsas y canoas para ello, en que passó muy gran trabajo.”

cañares

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62 “...y también Guascar enbió vn Gouernador o capitán suyo con cierta gente a la ligera, y llegando a gran priessa a vna prouincia que se dize Tumibamba, que es más de cien leguas de Quito, y sabido cómo Atabaliba auía ya salido con su exértido, despachó vna posta al Cuzco, haziendo sauer lo que passaua a Guascar, para que le embiasse dos mil hombres de los capitanes y gente práctica en la guerra, porque con ellos juntaría treynta mil hombres de vna prouincia que se llama los cañares(gente muy belicosa), que estaua por él.”
62 “Y él lo hizo assí, y despachados los dos mil hombres a gran priessa, se juntaron con ellos los caciques de Tumibamba y los chaparras y paltas y cañares que estauan en aquella comarca. Y sabido por Atabaliba, salió contra ellos, y pelearon tres días, muriendo mucha gente de ambas partes, hasta que, desbaratados los de Quito, Atabaliba fue preso sobre la puente del río de Tumibamba.”
63 “Continuando y siguiendo Atabaliba la vitoria, determinó yr sobre su hermano, y llegando a la prouincia de los cañares, mató sesenta mil hombres dellos, porque le auían sido contrarios, y metió a fuego y sangre y assoló la población de Tumibamba, situada en vn llano, ribera de tres grandes ríos, la qual era muy grande, y de allí fue conquistando la tierra; y de los que se le defendían, no dexaua hombre biuo, y a los que salían de paz, los juntaua consigo, y desta manera yua multiplicando su exército.”
87 “después de la prisión de Atabaliba embió por su teniente desde Caxamalca a San Miguel al capitán Benalcáçar con diez de cauallo, al qual por este tiempo se le vinieron a quexar los indios cañares que Rumiñagüi y los otros indios de Quito les dauan continua guerra, lo qual fue a coyuntura que de Panamá y de Nicaragua auía venido mucha gente, y dellos tomó Benalcáçar dozientos hombres, los ochenta de cauallo, y con ellos se fue la vía de Quito, assí por defender a los cañares que se auían dado por amigos cómo porque tenía noticia que en Quito auía gran cantidad de oro que Atabaliba auía dexado.”
87 “después de la prisión de Atabaliba embió por su teniente desde Caxamalca a San Miguel al capitán Benalcáçar con diez de cauallo, al qual por este tiempo se le vinieron a quexar los indios cañares que Rumiñagüi y los otros indios de Quito les dauan continua guerra, lo qual fue a coyuntura que de Panamá y de Nicaragua auía venido mucha gente, y dellos tomó Benalcáçar dozientos hombres, los ochenta de cauallo, y con ellos se fue la vía de Quito, assí por defender a los cañares que se auían dado por amigos cómo porque tenía noticia que en Quito auía gran cantidad de oro que Atabaliba auía dexado.”
93 “Yendo don Diego de Almagro y don Pedro de Aluarado desde Quito para Pachacama, el cacique de los cañares les dixo cómo el Quizquiz, capitán de Atabaliba, venía con vn exército de más de doze mil indios de guerra y traya recogida toda quanta gente de indios y ganado auía hallado desde Xauxa abaxo y que él se lo pornía en las manos si lo querían aguardar, y no dando don Diego crédito a esto, continuó su camino sin detenerse.”
280 “Recebidos por el Visorey estos auisos, considerando la ventaja que tenía a Pedro de Puelles y que ya no esperaua ningún socorro de ninguna parte, determinó partirse de Popayán la vía de Quito, sin que en todo el camino pudiesse saber nueua alguna de Gonçalo Piçarro y de su gente por el gran recado que tenía puesto por los caminos, y atajados todos los passos, assí para christianos como para indios, caso que él tenía cada día nueuas de la jornada que el Visorey hazía y dónde y cómo llegaua, por vía de los indios cañares, que son muy cursados en toda la tierra.”

Çapalla Ynga

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55 “Estos señores mantenían en paz sus indios y eran sus capitanes en las guerras que tenían con sus comarcanos, sin tener señor general de toda la tierra hasta que de la parte del Collao, por vna gran laguna que allí ay, llamada Titicaca, que tiene ochenta leguas de bojo, vino vna gente muy belicosa, que llamaron Yngas, los quales andan trasquilados, y las orejas horadadas, y metidos en los agujeros vn pedaço de oro redondo, con que los van ensanchando; estos tales se llaman ringrim (sic), que quiere dezir oreja. Y al principal dellos llamaron Çapalla Ynga, que es “solo señor”, aunque algunos quieren dezir que le llamaron Ynga Viracochal, que es tanto como espuma o grassa de la mar...”

çara

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55 “En todas las prouincias del Perúauía señores principales que llamauan en su lengua curacas, que es lo mesmo que en las Islas solían llamar caciques, porque los españoles que fueron a conquistar el Perú, como en todas las palabras y cosas generales y más comunes yuan amostrados de los nombres en que las llamauan de las yslas de Santo Domingo y Sant Iuan y Cuba, y Tierra Firme, donde auían biuido, y ellos no sabían los nombres en la lengua del Perú, nombráuanlas con los vocablos que de las tales cosas trayan aprendidos; y esto se ha conseruado de tal manera que los mismos indios del Perú, quando hablan con los christianos, nombran estas cosas generales por los vocablos que han oydo dellos, como al cacique, que ellos llaman curaca, nunca le nombran sino Perú, y aquel su pan de que está dicho le llaman maíz, con nombrarle en su lengua çara, y al breuaje llaman chicha, y en su lengua, açua; y assí de otras muchas cosas.”
33 “La tierra del Perú, de que se ha de tratar en esta Historia, comiença desde la línea equinocial adelante hazia el Mediodía. La gente que habita debaxo de la línea y en las faldas della tienen los gestios ajudiados, hablan de papo como moros, son dados al pecado nefando, a cuya causa maltratan sus mugeres y hazen poco caso dellas, y andan trasquiladas sin otra vestidura más que vnos pequeños refaxos con que cubren sus vergüenças, y ellas siembran y amassan y muelen el pan que en toda aquella prouincia se come, que en la lengua de las Yslas se llama maíz, aunque en la del Perúse llama zara.”
55 “En todas las prouincias del Perúauía señores principales que llamauan en su lengua curacas, que es lo mesmo que en las Islas solían llamar caciques, porque los españoles que fueron a conquistar el Perú, como en todas las palabras y cosas generales y más comunes yuan amostrados de los nombres en que las llamauan de las yslas de Santo Domingo y Sant Iuan y Cuba, y Tierra Firme, donde auían biuido, y ellos no sabían los nombres en la lengua del Perú, nombráuanlas con los vocablos que de las tales cosas trayan aprendidos; y esto se ha conseruado de tal manera que los mismos indios del Perú, quando hablan con los christianos, nombran estas cosas generales por los vocablos que han oydo dellos, como al cacique, que ellos llaman curaca, nunca le nombran sino cacique, y aquel su pan de que está dicho le llaman maíz, con nombrarle en su lengua çara, y al breuaje llaman chicha, y en su lengua, açua; y assí de otras muchas cosas.”